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106-El hada de las aguas
Un pequeño hermano y su hermana jugaban una vez cerca de un pozo, y mientras jugaban, ambos cayeron
al pozo. Una hada de las aguas vivía dentro del pozo, quién al verlos dijo,
-"¡Ahora que les tengo, van a trabajar mucho para mí!"- y se los llevó.
Ella dio a la muchacha lino enredado
y sucio para hilar, y también tenía que traer el agua en un cubo que tenía un agujero, y el muchacho
tenía que talar y derribar un árbol con un hacha sin filo, y ellos no
conseguían nada para comer excepto bolas de masa hervida para servir con guiso
y todo tan duro como piedras.
Entonces por fin los niños se pusieron tan impacientes, que esperaron hasta un domingo, cuando
el hada salió de la casa, y se escaparon. Pero cuando ella regresaba, vio que las aves
revoloteaban, y los seguían con gran ruido. Los niños la vieron desde lejos, y la muchacha lanzó un cepillo
hacia atrás que formó una colina inmensa de cerdas, con miles y miles de picos, sobre los cuales se
vio obligada el hada a trepar con gran dificultad; pero por fin, sin embargo, logró pasarlos.
Cuando los niños vieron eso, el muchacho lanzó detrás de él un peine que
formó una gran colina de peines con mil veces mil dientes, pero el hada seguía
en su empeño de perseguirlos, y por fin atravesó los dientes. Entonces la muchacha lanzó detrás de ella un espejo que formó una colina de espejos, y era tan deslizadizo que
fue imposible para el hada cruzarla. Entonces el hada pensó,
-"Me iré a casa rápidamente y traeré mi hacha, y cortaré la colina de cristal
por la mitad."-
Mucho antes de que ella volviera y hubiera partido la colina de cristal, los niños
ya se habían escapado a una gran distancia, y el hada se vio obligada a
regresar de nuevo a su pozo sin ellos.
Enseñanza:
Cuando se es menor de
edad, nunca se debe jugar cerca de estanques, ríos, piscinas o pozos, si no hay una
persona adulta que los acompañe y cuide.

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