060-El Ratón y el Gato Asociados  
Cierto gato conoció una
vez a un ratón, y le habló tanto sobre el gran amor y amistad que él le sentía,
que por fin el ratón aceptó que podrían vivir y manejar la casa juntos.
-"Pero debemos hacer
una provisión para el invierno, o si no sufriremos hambre,"- dijo el
gato, -"y tú, ratoncito, no debes arriesgarte en todo lado, pues puedes
ser agarrado por una trampa algún día"-
El buen consejo fue
aceptado, y compraron una vasija de grasa, pero no sabían donde ponerla.
Al fin, después de mucha
consideración, el gato dijo,
-"No sé de ningún
otro lugar donde sería mejor almacenado que en la iglesia, ya que nadie se
atrevería a llevarse nada de allí. Lo pondremos bajo el altar, y no lo
tocaremos hasta que realmente lo necesitemos."-
Así la vasija fue
colocada en lugar seguro. Pero no pasó mucho tiempo para que el gato sintiera
gran ansiedad por la grasa, y dijo al ratón,
-"Quiero decirte
algo, ratoncito; mi primo ha traído un pequeño hijo al mundo, y me ha pedido
ser su padrino; él es blanco con puntos marrones, y debo sostenerlo sobre la
fuente en el bautizo. Permíteme salir hoy, y tu te encargas del cuido de la
casa".-
-"Sí, sí,"-
contestó el ratón -"por supuesto, ve, y si consigues algo bueno, piensa
en mí, me gustaría una gota de vino bautismal rojo y dulce."-

Todo lo que dijo el gato,
sin embargo, era falso. No había tal primo, y no había tal bautizo. Salió el
gato de la casa hacia la iglesia, tomo la vasija de grasa y comenzó a lamerla y
lamió la cumbre de la grasa. Y luego se dio un paseo por las azoteas de la
ciudad, visitó amistades, tomó un rato de sol, y lamió sus labios siempre
pensando en la vasija de grasa y regresó a casa antes del final de la tarde.
-"¡Oh, ya
regresaste!"- dijo el ratón -"sin duda tuviste un día alegre."-
-"Todo salió muy
bien."- contestó el gato.
-"¿Y que nombre le
pusieron?"-
-"Rica Cumbre."-
dijo el gato tranquilamente.
-"¿Rica
Cumbre?"- gritó el ratón -"es un nombre muy raro y poco común, ¿es
eso habitual en tu familia?
-"¿Y que significa
eso?"- dijo el gato -"no es peor que Roba Migas, como llaman a tus
ahijados."-
A los pocos días el gato
fue atacado por el antojo otra vez. Y le dijo al ratón,
-"Podrías hacerme un
favor, y una vez más hacerte cargo de manejar tú solo la casa durante un día.
Me piden otra vez ser el padrino, y, como el bebé tiene un aro blanco por su
cuello, no puedo negarme."-
El buen ratón consintió,
pero el gato se arrastró detrás de las paredes de la ciudad hasta llegar a la
iglesia, y devoró la mitad de la vasija de grasa.
-"Nada es nunca tan
bueno como lo que uno guarda para uno,"- dijo, y estuvo completamente
satisfecho por el trabajo de ese día.
Cuándo llegó a casa el
ratón preguntó,
-"¿Y con qué nombre
lo bautizaron?"
-"Por La
Mitad,"- contestó el gato.
-"¡Por La Mitad! ¿Qué
estás diciendo? ¡Nunca oí ese nombre en mi vida, apostaré algo a que no
existe en el calendario!"-
Unos días después el
gato tuvo de nuevo el antojo, y dijo:
-"Todo lo bueno viene
de tres en tres. Me piden de nuevo ser padrino. El recién nacido es
completamente negro, sólo tiene blancas las blancas, pero con esa excepción,
no tiene ni un solo pelo blanco en su cuerpo entero; esto sólo pasa una vez
cada pocos años, ¿me dejarás ir, verdad?
-"¡Rica Cumbre,! ¡Por
La Mitad!"- contestó el ratón, -"ellos son raros nombres, y me ponen
muy pensativo."-
-"Tú te sientas en
casa,"- dijo el gato, -"en tu abrigo de piel oscuro gris y larga cola,
y estás lleno de fantasías, eso es porque no sales en el día."-
Durante la ausencia del
gato el ratón limpió la casa, y puso todo en orden, pero el gato avaro en
cambio, vació completamente la vasija de grasa.
-"Cuando todo está
comido por completo uno tiene un poco de paz,"- se dijo, y bien lleno y
gordito no volvió a casa hasta la noche.
Al llegar, el ratón
inmediatamente preguntó que nombre había sido dado al tercer bebé.
-"De seguro no te
complacerá más que los demás," dijo el gato -"Lo llamaron Todo
Comido."-
-"¡Todo
Comido!,"- gritó el ratón, -"¡es el nombre más sospechoso de
todos! Nunca lo he visto en ningún libro. Todo Comido; ¿qué puede eso
significar?"- y el gato sacudió su cabeza, se lamió, y se fue a dormir
sin decir más palabras.
A partir de ese día nadie
invitó al gato a ser padrino, pero cuando llegó el invierno y ya no se
encontraba qué comer afuera, el ratón pensó en la provisión, y dijo,
-"Ven gato, vamos a
nuestra vasija de grasa que tenemos almacenada para nosotros, la
disfrutaremos."-
-"Sí, claro"-
contestó el gato, -"vas a disfrutar tanto como cuando pegas esa lengua
fina tuya por la ventana."
Y salieron hacia la
iglesia, pero cuando llegaron, la vasija de grasa estaba todavía en su
lugar, pero estaba vacío.
-"¡Ay!"- dijo
el ratón, -"ahora veo lo que ha pasado, ahora esto sale a luz! ¡Verdaderamente
eres un mal amigo! Has devorado todo cada vez que venías de padrino.
Primero Rica Cumbre, luego Por La Mitad, y por último..."-
-"Ya, ¡cállate la
boca!,"- gritó el gato -"una palabra más y te comeré también."-
-"..Todo
Comido"- terminó de salir de los labios del pobre ratón.
Y no más terminaron de
escucharse aquellas palabras, cuando el gato saltó sobre él, lo agarró y se
lo tragó.
Desdichadamente, así son
atrapados los inocentes.
Enseñanza:
Nunca hay que asociarse
con quien acostumbra ser nuestro gratuito enemigo.

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